Por fin subimos al Zócalo
Superior del Monda, después de algunas tentativas fallidas debidas
al mal tiempo, llego el día de remontar la pequeña y ya entrañable
cuesta que sube a las vías. En el primer repecho ya veo que no voy
bien de forma, mis piernas no van como quisiera, ayer estuve
exprimiéndolas y hoy las llevo algo cargadas. Mientras subimos la
cuesta prefiero escuchar los comentarios de mis compañeros de
escalada de hoy, Miguel y Diego, y contestar con monosílabos para no
ahogarme demasiado y estar en la conversación. Lo que si me funciona
bien es mi cabeza, en ella bullen mil y una cosas, como por ejemplo
la pequeña historia de la apertura de este muro.
Según me cuenta Miguel, desde
hace muchos años, en la parte central del muro al que vamos, había
un par de viejos buriles con chapa, era un misterioso proyecto de vía
inacabada que igual algún día queda desvelado, la vía inacabada
terminó llamándola Miguel. Algunos otoños más tardes dos insignes
aperturistas que coincidieron en el tiempo, Julio Marina (Julito) y
Miguel Barroso, equiparon por separado el resto de este alto muro.
En
cuanto al nombre propuesto, “El Muro de la Soledad”, recuerdo
como me vino a la cabeza.
Hay una época del año en que Miguel se
dedica a sus aperturas, yo le digo que le entra la fiebre del
ramplús, los pocos días que coincidía con él en ese periodo del
año le preguntaba por las novedades, hoy me viene a la cabeza una de
esas ya lejanas conversaciones.
¿Qué tal por el zócalo
Miguel?
Está quedando un sector
muy bueno, y por allí ya te lo puedes imaginar, un tiempo muy del
Monda, frío, viento, niebla y sobre todo soledad, mucha soledad.
Soledad, mucha soledad, estas
últimas palabras se me quedaron grabadas en la mente, me imaginaba a
Miguel colgando de la cuerda, junto con el eco del monótono y
reiterativo sonido de la maza retumbando entre la niebla, allí
arriba me lo imaginaba solo, bueno no tan solo, siempre tenía la
compañía de los buitres sobrevolando sobre su cabeza, de ahí
viene el nombre de este post.
Foto Diego: Miguel en el Musgo nunca duerme
Por fin termina la cuesta,
llegamos a la base de las vías del sector central, menos mal que
aquí los colegas han subido charlando y no muy rápido.
Para ir a escalar al zócalo
superior lo normal es entrar por algunas de estas primeras vías, son
de varios largos, nosotros elegimos la vía Conjuro (vía 5 del
croquis de este post).
Primer largo Vía Conjuro
Diego, ultimo largo vía Conjuro
Después de tres fáciles
largos, que también nos sirven para calentar, nos ponemos a pie del
Muro de la Soledad, por supuesto, haciendo honor al nombre por aquí
ni un alma.
Mientras recorremos la base de
las vías Miguel nos va poniendo al día de los nombres y grado de ellas.
Empezamos por tres vías de 6a que hay en la parte central del paño,
la inacabada, la fisura y la sagitario, las dos últimas
semiequipadas pues tienen fisuras y se pueden meter friends. Estas
tres tienen un pequeño muro vertical, muy bueno, que te lleva a una
repisa, bueno más bien a una ancha fisura que corta el muro en
horizontal, posteriormente la placa tumba y continua hasta una
reunión común por tres líneas distintas, la inacabada está
protegida con parabolt y, como digo, las otras dos, aunque hay algún bolt, es necesario
utilizar seguros flotantes.
Vía La Inacabada
La Inacabada
El granito de esta parte alta
tiene buena adherencia, cosa que no ocurre con las vías de más
abajo que son como más jabonosas, la erosión debe ser distinta por
aquí arriba y deja la roca bastante más áspera.
Miguel en el buen primer muro de La Sagitario
Vía Sagitario
Como última vía Miguel
nos ha guardado la mejor del día, yo diría que una de las mejores
del Monda, “El musgo nunca duerme”, de por sí sola esta vía ya
vale la visita a este solitario lugar, Miguel pone las cintas y según
sube nos va “flaseando” los pasos y trucos de esta magnífica
vía. Al ser tan variada la dificultad varía (6a+, 6b, ¿?...)
dependiendo de si conoces o no los pasos, aunque mejor eso
os lo cuento con imágenes:
Miguel
Yo
Para bajar elegimos los rápeles
de “Pequeño Yago”, que empiezan junto a los escaladores de la
siguiente foto, también se puede bajar por la vía Conjuro.
Sin duda hoy hemos pasado un muy
buen día.
Nota: Las fotos de los que llevamos camisas grises son de Diego
Cómo llegar:
Tomar la salida 57 de la A-1,
Autovía de Burgos, dirección Bustarviejo, justo antes de llegar a
este pueblo hay una indicación, a la derecha, hacía la Urbanización
La Pesquera, subir esta calle y aparcar al final. Desde aquí tienes
visible el Monda y sus sectores.
Croquis:
Estos están hechos por Miguel,
considéralos un regalo, a cambio solo pedimos respeto, tanto con las
vías como con el entorno, gracias.
Los grados, están actualizados
al día de la fecha según consenso con algunos escaladores, aun así
puede variar medio grado.
Actividad realizada:
1036. Vía Conjuro, V, 130 m,
semiequipada (4 largos, los dos primeros se pueden unir)
1037. La Inacabada, 6a, 30
metros equipada
1038. Vía de la Fisura, 6a, 30
metros semiequipada, alien azul y friend pequeños y medianos
1039. Sagitario, 6a, 30 metros
equipada, friend opcionales
1040. El musgo nunca duerme, 6a+
(6b a vista?), 30 metros equipada.
Nota: Para la actividad de este
día hemos utilizado cuerdas dobles de 60 m, cintas y friends, se
recomienda no subir tras un día de lluvia ni con climatología
extrema.
Croquis Actualizados a junio 2020: