10 noviembre 2009

Las Agujas de Valdemanco y el Cancho Albalá, Valdemanco

El pasado miércoles llegaba pronto a una cita, como estaba cerca de Desnivel se me ocurrió acercarme a hacer un poco de tiempo. Como un autómata, y aun sabiendo que no iba a encontrar nada nuevo, me acerqué a los estantes de las guías de la zona centro, en mis manos cayo una guía que no se por qué otras veces había ignorado. Tengo una amiga que dice que las cosas suceden cuando tienen que suceder, quizás ahora estaba preparado para que esta guía cayera en mis manos, sin saber como me vi leyendo el prólogo de la guía de Juan Luis Salcedo.

…ocurre algunas veces que hay montañas que están alejadas de la moda y de las miradas convencionales de casi todos los escaladores. Las agujas de Valdemanco son una de esas zonas. Con una altura modesta, fuera de la mayoría de los circuitos tradicionales, las agujas de Valdemanco, sin caminos definidos, sin apenas información son uno de esos pocos paraísos de la escalada silenciosa, minoritaria y serena que aun queda por descubrir en la zona centro de la península. … Javier Selva

Escalada silenciosa, minoritaria y serena, justo lo que busco, y no digamos de Manolo al que cariñosamente a veces llamo ermitaño. :)
Algunos fueron los planes que me propusieron durante la semana e incluso el mismo sábado, pero la elección ya estaba hecha, hoy tocan las agujas de Valdemanco.
Así el pasado sábado quedamos Manolo, Enrique y yo en la cafetería Mavi, que está muy cerca de la Cabrera, Enrique se había traído las fotocopias de Valdemanco que Josetxu tiene colgadas de su web. Esas no son Enrique, le dije, aun así súbetelas por si acaso.
El día es realmente malo, corre un aire que hace tumbar árboles en Madrid, alerta naranja dicen, pues naranja como mi chaqueta cortavientos,... a amortizar chaquetilla toca.
Al llegar al cementerio de Valdemanco, lugar desde donde empieza la aproximación, Enrique dice de quedarnos por los riscos bajos, pero le digo que el aire viene de poniente y que probablemente haya menos viento arriba pues las agujas están colocadas en una curiosa U invertida… No sé si creérmelo, creo que me estoy autoengañando.
Como bien dice la guía los caminos no están definidos, aun así encontramos una antigua senda aun marcada por algún hito, parece que poco a poco la vegetación está dando buena cuenta de la trocha. Según subimos dos cosas me llaman la atención, el aire ya no es de poniente, ahora es a ratos de poniente, a ratos de levante y a ratos de vete a saber tú de que punto cardinal viene, la otra cosa que me llama la atención es la cara de Manolo, al ver las agujas donde vamos sus ojos cada vez están más iluminados y su cara ya refleja una sonrisa que no puede ni tiene que ocultar, está encantado con este sitio, con estas musgosas agujas de granito, con la soledad que hoy el viento no a querido de sea silenciosa, con el duro paraíso que hoy hemos elegido.
Por su parte Enrique es más polivalente, se lo pasa igual de bien en Patones que marcandose una clásica, o por lo menos esa impresión da.
La senda definitivamente se pierde, Manolo ya ha tomado dirección al espectacular cancho gordo y nosotros detrás, ahí está el cancho con sus no menos espectaculares desplomes del segundo largo, a partir de aquí están todas las moles que describe Juan Luis en su guía, Punta Laura, la escondida Punta Amarga, el Muro de Txulu…
Anoche elegí unas cuantas vías que llevo marcadas en la guía, la primera la tenemos delante de nuestros ojos.
Punta Laura, Vía nº 6, Casquet-Becquer-Vivanco, V-, de varios largos y prácticamente desequipada a simple vista parece que está limpia. Después de muchas dudas, entre otras no tenemos claro que tenga reunión rapelable, decidimos dejar la clásica para otro día, el aire, que en la misma base ha estado a punto de tirarnos a mas de uno al suelo, y los nubarrones que vienen no aconsejan meternos en vías de varios largos.
Foto: El Mondalindo desde las Agujas

Bajamos un poco hacia el Cancho Moñiga, que parece estar un poco más protegido, ya está decidido, vamos a hacer solo primeros largos de vías con reunión, disponemos con ello de un rápido abandono en caso de lluvia. Y tan rápido abandono, fue meterse Manolo en la Vía Garañón, 6a+, cuando se pone a chispear, para colmo a mitad de vía hay un paso de equilibrio en adherencia y arrecia el aire, lo prudente es bajarse como así hace.

Foto: Manolo y Enrique a pie de vía

Decididamente nos bajamos, la roca está resbaladiza y el aire y las nubes no invita a esperar, por aprovechar la mañana, la bajada la hacemos hacia el oeste en dirección al Mondalindo con el fin de conocer un poco la zona, nos metemos por el collado que está a la izquierda de la aguja Astarté, con la intención de empalmar con el PR que te lleva a Valdemanco.
Según perdemos altura parece que afloja el aire y aparece tímidamente el sol.

Foto: Bajando al PR

El tiempo nos ha dado un respiro y tenemos al lado el Cancho Albalá del que Enrique se ha traído los croquis, parecemos posesos al asalto del castillo, el aire seca rápido la roca. ¡Venga, de aquí para allá lo que nos de tiempo!
Allá va Manuel a por la primera, y luego a por la segunda… y Enrique y yo detrás.
Foto: Manolo en el Cancho Albalá

En la segunda nos pilla el marrón, o mejor dicho, me pilla el marrón. ¡Glup, lo veía venir! A pie de vía empieza de nuevo a llover y tengo que desequipar, aun siendo una vía de IV+, tengo que concentrarme pues la adherencia en mojado y con aire no es tanta adherencia y menos si vas de primero, tengo que reconocer que me alivió bastante el llegar a la reunión.
Foto: Enrique observando la entrada de otro frente


La lluvia arrecia y del casco ya nos gotea el agua, decidimos por fin bajarnos a tomarnos algo mientras preparamos la próxima,… No sé por qué pero me sospecho que será por aquí,… si el tiempo lo permite.
La actividad no ha sido muy buena pero por lo menos nos quitamos un poco el gusanillo, es curioso el nombre de la última vía, un paseo por Valdemanco, justo lo que hemos hecho.

Como Llegar: Dependiendo de la actividad que vayas a hacer a las agujas de Valdemanco se puede entrar por varios sitios:
- Desde el cementerio de Valdemanco cogiendo el GR y atrochar recto siguiendo unos dispersos hitos por una senda semioculta que va dirección Cancho Gordo. (La cogimos de subida)
- Desde el cementerio de Valdemanco seguir el PR que te lleva al Cancho Albalá, pasado este, torcer a la derecha y subir buscando el collado que aparece en la foto. (La hicimos de Bajada)

- Por la Ermita de San Antonio, a esta ermita se llega desde el pueblo de la Cabrera, esta ruta la recomienda la guía para las agujas de la derecha.

Croquis:
En la guía de Juan Luis Salcedo los de la aguja de Valdemanco.
En la web de Josetxu los del Cancho Albalá.

Actividad realizada:
350. Zatoichi, V+, M0
351. Un Paseo por Valdemanco, IV+, M0

27 octubre 2009

El Peñotillo bajo

El viernes llegue tarde a casa y me puse a hacer rápido el macuto, arnés, gatos, casco, material… creo que no se me olvida nada ¡Anda la guía! Pues para adentro también la guía.
Al llegar al aparcamiento de la barranca Manuel me pide la guía para orientarse un poco, la saco y… ¡Sorpresa! Me he traído la de Dani en vez de la de Tino, si es que las prisas no son buenas para nada, menos mal que durante la semana me he estudiado las vías en casa y que por aquí ya he venido alguna que otra vez.
La marcha de aproximación empieza por un pequeño bosque que da muestras de la estación en la que estamos.

Foto: Amanita muscaria

Enseguida salimos al claro donde el paisaje no desmerece a lo que hemos visto anteriormente dentro del variado bosque.


Foto: El "Megabonsay"

Foto: Calavera sonriente

Hace fresco y sopla un molesto aire pero lo hace en la dirección idónea y pronto las peñas nos protegerán. Un ratejo más de pateada y por fin llegamos a Peña Jardera, más conocida como el Peñotillo bajo, las vías de esta peña de granito alpino tiene bien definidos sus dos largos, ya que cada largo está en una placa independiente, según podemos ver bien en la última foto.
Llegamos, por más que miro no veo chapa alguna.
- ¿Estás seguro que esto es la placa de los Almonchones Antonio?
- Que si, que si, que aunque me haya dejado la guía en casa lo recuerdo perfectamente,… esto va a ser que la han desequipado.
- ¡Vamos ya! Eso es que te has despistado.
- Que no, que no, que es esto… Mira por allí asoma un espárrago… y por allí otro.
- Pues no los veo.
- Tú sigue la veta esta y verás.
- Pues es verdad… ¡Que cabrones!

Vía desequipada al canto, pero no van a conseguir que nos den el día, subimos fisus y friends suficientes como para llenar el día a base de clásica.
Por ahí llega Miguel, aperturista local, y sus compis de los que no recuerdo bien sus nombres, a los que pongo en antecedentes.
¡No jodas! Dicen, pero si la vía era de Tino y las chapas estaban muy bien puestas…
Y que tiene que ver que sea de Tino, de los desequipamientos no se libra ni el Tino ni la Tina, les digo.
Bueno nosotros a lo nuestro Manuel, vamos a darle a esa de la derecha que tiene buena pinta.Entre la charla y lo que tardamos en equiparnos, Miguel se ha metido con todos sus cacharros en la placa de los Almonchones, lleva de todo, maza, clavos, parabots, cáncamos,…

Foto: Miguel intentando arreglar la vía

Eso de trabajar en la construcción me ha debido de marcar, no puedo dejar de mirar a Miguel metido en faena, parece como si estuviera subido en el andamio y su amiguete de abajo fuera su ayudante.
- Niño, pásame la llave del 10.
- Ahí te va.
- Con cuidado, tú apunta a los ojos.
Esto no me lo pierdo, como se pase de fuerza verás. Ahí va la llave. ¡Anda a la primera!
- Niño, pásame las uñas.
- Pues,… no las hemos subido.

Le faltó poco a Miguel para mandar “al niño” a la ferretería de la esquina a por ellas.
Después de ver un poco a Miguel por fin me meto en la “desconocida” de la derecha, tiene canto y se equipa fácil con lazos y friends, llego arriba antes que Miguel, que sigue dándole a la llave y a la maza, compruebo que la reu tampoco está, nos da igual entre tanto bloque es fácil montar una.
A duras penas Miguel consigue reequipar la vía, pero no se fía de los vástagos pues a la mayoría los ha tenido que enderezar a golpes, así que le dice a su segundo que desequipe a la subida. La vía la deja como estaba, desequipada, pero con los vástagos algo más tiesos.
Segundo largo sin complicaciones para Manuel y bajada a la base andando por detrás.
Para bajar lo puedes hace por una pequeña chimenea, luego puedes ir por la izquierda que es más fácil o por la derecha que da menos vueltas y es más evidente.
La segunda vía del día es otra desconocida, en este caso en la guía la llaman “sin nombre”. Ya me contará alguien la diferencia entre vía sin nombre y vía desconocida, esta va por la izquierda de la placa. El primer largo se lo aprieta Manolo.
Foto: Manuel empezando la vía sin nombre


Hemos elegido este fácil sector para practicar la escalada clásica, quizás me rallo un poco dándole consejos a Manuel, pero bueno, él los aguanta bien. :)
Estamos de prácticas y aquí es donde está permitido el error, se te puede caer un friends pues tienes un compañero que abajo atento los coge al vuelo, te puedes dejar material en la pared pues tu compañero, a ojo, recuenta de vez en cuando el material, sobre todo el caro, y puedes montar arriba el ATC mal pues tu compi no se cae en un cuarto más.

Foto: Reunión

Antes de seguir con el segundo largo, decidimos rapelar y hacernos en “top-rope” la desequipada placa de los Almorchones, solo queda una tuerca que los amigos de Miguel no han podido sacar, ya que el vástago está pasado de rosca.
No termino de ver la filosofía del desequipador, la vía es una placa de difícil protección, las fisuras laterales quedan lejos y la mayoría de los seguros que puedes meter en la placa no quedan bien.
Es fácil pero hay que pensar en todos.Segundo largo, también brilla algún espárrago, sale fácil, cumbre y para abajo andando.

Foto: Vistas al Peñotillo

Foto: Madrid bajo el mar de nubes

Foto: Nuestra estrella desde la bajada

Llegará un día en el que no haya ser humano en la tierra, llegará un momento en el que nuestra estrella se apague, la entropía universal tiende a cero y esté universo tal y como lo conocemos se disipará, no quedara nada, ni luz, ni flores, ni montañas, ni chapas. Aun así, sabiendo todo esto me sigue maravillando un amanecer, una flor, una amistad, nuestra vida dura poco y cada instante es único e irrepetible, por eso no termino de comprender a esos poseedores de la verdad que destrozan en nombre de la ética o de la naturaleza, en vez de dedicarse a vivir y dejar vivir.
He estado a punto de borrar este último párrafo, pero al final...

Como llegar: La misma aproximación que para el Peñotillo pero como es lógico parando antes, leer aquí. Esta foto te puede ayudar.


Los croquis: En la guía de Tino Núñez, Escaladas en el sistema central.

Actividad realizada:
347. Desconocida, IV+, desequipado.
348. Placa de los Almonchones, V, desequipado.
349. Sin nombre, IV+, desequipado.

14 octubre 2009

Sierra de la Demanda

Después de un par de días de largas caminatas llegamos al tercer día del puente, en un principio la marcha de este día parecía de relleno. El plan era dar un paseito de unas 4 ó 5 horas, llegar a Pineda de la Sierra a eso de las dos de la tarde, comida en el restaurante de turno y salida a Madrid dando las cuatro en el reloj, y más que de relleno parecía cuando los dos días anteriores habíamos hecho travesías el doble de largas y con desniveles superiores a los 1.000 m.
Bueno, hoy solo 800 m de desnivel nos decíamos, incluso algunos de los que se quedaron, en plan broma por supuesto, pusieron esto como excusa para irse directamente al pueblo, a leer el periódico y tomarse el vermú mientras llegaba la hora de la comida.
Los que hicimos la última ruta, partimos desde el Puerto del Manquillo. Después de un pequeño descampado la travesía se interna en un joven hayedo, en el que destacan algún que otro ejemplar ya más viejo y los siempre vistoso frutos de los serbales.
Foto: Hayas en pleno otoño


Foto: El fruto del serbal de los cazadores


Al coronar la primera colina un viejo mastín leones nos ladra en la distancia, avisa de nuestra presencia a su amo, un curtido pastor burgalés, por ahí viene a nuestro encuentro con unas ganas tremendas de hablar, le acompaña un pequeño y vivaracho chucho de esos que reflejan energía y bondad en sus brillantes ojos sin importarle mucho su lejano pedigrí, más atrás queda su pequeño y recogido rebaño. Con dos frases nos da la clave del día, la clave de su monte.
- Hola, Buenas.
- Buen día tengan ustedes, hace mucho aire para ir en pantalón corto, dice mirando a José Antonio.
- No, lo llevo dentro, dice Jose señalando su macuto.
- ¿Adónde van?
- Vamos a Pineda.
- Pues por este monte solo se puede ir por arriba, por el Pela’o, lo demás esta cerra’o.
- Gracias, por allí vamos.
Eso de Pela’o me suena a frío, pienso mientras miro las nubes que cubren la cresta, por casualidad llevo los pantalones de invierno, he pensando que como el desnivel no era grande no iba a sudar mucho con ellos puestos, mira por donde no me van a sobrar, los de verano andan ya en el autobús con las perneras manchadas de barro de los días anteriores.

Foto: En busca de la cresta

Comenzamos la subida a la cresta, ya se va notando el aire del que nos avisó el vetusto pastor, me paro y saco el corta-vientos, un trago de agua, una foto y a seguir lo más juntos posible antes de meternos en la ventisca.
Llevamos más de una hora en la cresta entre la niebla y tenemos un viento que va en aumento que no te deja andar en línea recta, se hace difícil hablar con alguien, lo único que puedes hacer es mirar la brújula de vez en cuando, y seguir la silueta del que te precede.
El estar aislado te da más tiempo para pensar, entre otras cosas me viene a la mente una conversación que tuve antes de partir.
- ¿Que haces este puente?
- Pues me voy con mi club a trabajar un poco el aeróbico a la sierra de la Demanda.
No querías aeróbico,…pues toma aire.
Me empieza a molestar el viento en mi ojo derecho, ando a ratos con el ojo cerrado para calentarlo y protegerlo del aire, y a ratos con la mano derecha improvisando una visera lateral, pero lo mejor que puedo hacer es pararme a sacar ropa, gorrito de forro a la cabeza, chubasquero de gore con capucha al cuerpo y gafas de ventisca para los ojos, acostumbro a llevar todo en la mochila,…así me pesa. Una miradita a la brújula y a la ya húmeda fotocopia del plano y a seguir con las siluetas de mis amigos, parecemos almas en pena vagando sin destino cierto.
Por suerte llevamos tres días con cenas de esas de reventar, regadas con buenos caldos de la tierra, nos han dado unas valiosas energías extras de las que ahora disponemos.
Pasan las largas horas de dudas y navegación por la ventisca, por fin llegamos al Pela’o, como le llamaba el pastor, aquí el único sitio donde no corres el riesgo de que el aire te tire es sentado en el suelo, lentamente nos vamos agrupando.
A pesar de que los que tienen GPS dicen de reunirnos todos, se hace difícil la espera en este desapacible monte.

Arranca el primero arrastrando a la mayoría, falta Rubén que cierra filas con el grupo de rezagados, lleva GPS es experto y difícilmente se pierde, además veo que de los que parten ninguno lleva emisora y hoy yo la llevo, son las excusas que me doy para ir con los de cabeza.
Más o menos agrupados, entre la ventisca, seguimos monte adelante, llevamos unos veinte minutos andando y la pendiente no baja, aquí falla algo, según el mapa ya tendríamos que empezar a bajar, miro la brújula y veo que vamos en dirección este.
- Eeeeh! Que vamos mal.
Reunido el grupo de cabeza trazamos la ruta sobre un plano mojado que ya se me cae a trozos, aunque estamos fuera del mapa, la dirección a tomar es clara, siempre al norte.

Para allá vamos pues, en busca del hoy cálido norte. Después de atravesar un pequeño y compacto hayedo salimos a un claro, perdemos altura, abandonamos la niebla y a resguardo el viento deja soplar, sin ellos ya se anda mejor, pronto divisamos el pueblo donde celebramos la llegada con una buena comida en una no menos buena terraza, entre las risas de los que tenían que haber llegado después y que por arte de magia han aparecido antes que nosotros en el pueblo. :)

Foto: Los “incondicionales” a la hora de comer. :)

Hospedaje: Albergue de la Real Fábrica, Ezcaray. 941. 354. 474

Cartografía recomendada:
I.G.N. Hojas 239 (Pradoluengo) y 240 (Ezcaray).

Actividad realizada:
Día 10: Sta. Cruz del Valle Urbión – San Millán – Pineda de la Sierra.
Día 11: Valdezcaray – San Lorenzo – Monasterio de Valvanera.
Día 12: Pto. del Manquillo – Pineda de la Sierra.

06 octubre 2009

Muro del Regajo, Becerril de la Sierra

Sábado 3 de Octubre, por historias mías disponemos solo de una mañana, lo mejor que podemos hacer es acercarnos a un sitio pequeño, en este caso el sitio elegido es el Muro del Regajo, tiene solo cinco vías y no corremos el riesgo de dejar deberes por falta de tiempo.
Después de un buen desayuno en la cafetería DOM-CA de Becerril, recomendable solo a los que no les importe hacer esperar un poco a las piedras, ponemos dirección al Muro, en la cafetería hemos preguntamos a unos del 112 del mismo pueblo y nada, ni idea, por tanto, se recomienda ir con el mapa de rigor, lo puedes sacar por Internet del callejero de Becerril y ayudado con unas notas que me pasó Diego seguro que llegas (leer abajo).
Al llegar al muro de gneis, aun sabiendo que el sitio es pequeño lo vemos demasiado pequeño, encima da al norte, está húmedo y bastante lleno de musgo y liquen, aun así a mi me gusta ya que la escalada es de “regleteo”, a Manolo no se le veo muy contento, creo que esperaba algo más de un sitio que aparece en una guía, pero bueno, poniéndole un poco de buena voluntad no hay sitio lo suficientemente pequeño para no aprender nada en él.
Las cuatro primeras vías salen bien, creo recordar que los dos las encadenamos, por fin llega la quinta vía, es un 6b, la hemos visto de reojo mientras hacíamos las otras… y no tan de reojo, llega el momento de meternos, hemos calentado bien pero un 6b siempre es un 6b.
Primero le pega Manolo, entra a vista por tanto, le pega duro pero se peta en el paso clave, aun así ha puesto las dos primeras cintas, me toca, le doy un primer pegue y llego justo donde lo dejó Manolo, me cuelgo, estudio el paso y me bajo, nuevamente se mete Manolo, esta vez redobla esfuerzo, genio y maldiciones pero otra vez para abajo casi en el mismo sitio… ¡Menudo calentón lleva! :)
Me vuelve a tocar, sin saber como doy con la secuencia correcta, tercera chapa otro pasito y reunión.
Otra vez entra Manuel.
¡Vamos Manolo, que esta es la buena!
Foto: Manuel en “Melón y Sandía, hermanos”, 6b

¡Enhorabuena Manuel, tu primer 6b!
Hacía tiempo que no veía a nadie luchar tanto y con tanto amor propio.
Lo dicho, aunque el sitio sea pequeño, con un poco de buena voluntad siempre se le puede sacar lo mejor, dimos lo mejor y nos llevamos lo que dimos, lo mejor.

Como llegar:
En la esquina de la C/Moreras con la C/Castilla, Becerril de la Sierra, (Ver por ejemplo en este callejero) hay un cartel señalando Vía Pecuaria, seguir esa vía río arriba hasta encontrar el pedrusco de la foto, el Muro del Regajo está debajo de esa piedra, la presa de Navacerrada puede servir de referencia.
(En la guía viene un tanto escueto y señala por otro lado).

Los croquis: En la guía de Tino Núñez: Escaladas en el sistema central.
Actividad realizada:
342. Desconocida (4 según guía), V/V+, M0.
343. Variante tonta, V+, M0. (Sucia y tonta)
344. La Tahona, 6a, M0.
345. Desconocida (2 según guía), V+, M0.
346. Melón y Sandía, hermanos, 6b, M0.

29 septiembre 2009

Alto del Telégrafo, Navacerrada

Sábado 26 de septiembre, después de un formidable desayuno en el pueblo de Navacerrada ponemos dirección al Puerto de Navacerrada, el lugar elegido hoy es el Alto del Telégrafo, la roca es granito alpino donde abunda el “garbanzo” de cuarzo.
El Telégrafo es el típico sitio para escalar en verano, es alto, fresco y soleado. Aunque ya estamos en otoño nos hizo un día de esos de escalar en manga corta.
Vamos solo dos, Manolo y yo, al resto de los habituales no hay quien los saque de Patones.
La mayoría de las fotos, por tanto, vuelven a ser desde abajo. Al final voy a tener que poner un anuncio en el segunda mano. “Busco fotógrafo para bodas y evento varios” en este caso eventos varios, imprescindible que lo haga por el amor al arte. :)
Bueno a lo que íbamos, después de una subida suave se puede ver a una virgencita en un alto, a la izquierda de esta virgen está el primer mini sector que consta de cuatro vías, hacemos tres de ellas, la verdad es que teníamos que haber empezado por “El güisqui y las mujeres arruinaron mi vida” que es la más facilita, pero Manuel viene con las alcalinas puestas y ni caso, se mete directamente en “Pepe Guindo” 6a, sin mirar los croquis, y yo aprovechando que estaban las cintas puestas… pues detrás como los borregos, luego nos metimos en la del güisqui, que es bastante más facilita.
Foto: Manuel en Pepe Guindo
Foto: Manuel en El güisqui…

A la derecha de estás hay otra “vía” (por llamarle de alguna manera) que es todo un poema, tiene dos chapas, le han birlado la tercera y la reunión, aun así nos metemos pues tiene un escaqueo a la izquierda asegurado por un sospechoso y oxidado clavo, al que por cierto se nos “olvidó” hacerle la prueba de carga, para colmo el agarre clave de manos se mueve, como digo todo un poema, para bajar de ella, por detrás andando.
El 6b que hay a la izquierda se ve factible, pero lo dejamos para la vuelta ya que estamos todavía un poco fríos, además preferimos ver lo que tenemos en el sector de abajo. (a la vuelta lo ignoramos).
Nos cogemos los trastos y cambiamos de sector, justo cuando empezamos a bajar al sector principal, vemos que al lado de un vivac-cueva, hay dos vías que por lo relucientes de sus parabolt parecen nuevas, vemos a unos chavales que llevan tiempo contemplándolas, al final deciden irse sin probarlas aprovechando que hemos dejado libre el primer sector.
La vía de la izquierda hay que apretar un poco pero sale bien, la de la derecha nos cuesta un poco más sacarla, como suele pasar, lo que desde abajo parece una buena fisura… llegas arriba y… ay, ay, ay! :-)
Aunque sean cortas creo que vale la pena meterse y más si estás en el grado.

(Si alguien las conoce y lee este post podía pronunciarse en cuanto a la graduación se refiere, abajo pongo línea y grado aproximado.)

Foto: En la vía nueva de la cueva (izq.)

Foto: Sector principal, la cueva-vivac está justo en la esquina inferior derecha de la foto
Ya en el sector principal rematamos el día con otras cinco vías, casi todas estas vienen ya en la guía, caben destacar CUMA y Lamentable zoco moruno, las de la izquierda de estas son un poco de relleno y las de la derecha nos sobrepasan, una por su grado 7b, y otra de 6a, que empieza con una chapa azul, porque necesita de uno cacharros de los que no disponemos.

Foto: En lamentable zoco moruno

Foto: Manuel en Pati la casca

Nos vamos, dejamos a una buena partida de chavales junto a lo que parece una señal de la dureza del invierno por estos lares.

Foto: Pino “atormentado” por el duro invierno

Como llegar: Desde el puerto de Navacerrada subir por la pista de esquí que hay detrás del bar dos Castillas, al llegar a el alto veréis una virgen, las zonas están debajo de ella (cara este y sur).

Los croquis: Entre los que hay en la guía de Escalada en la Comunidad de Madrid y alrededores, y en el blog de Fer, te puedes hacer una idea.
Por otro lado, al no haberlas visto en ningún sitio, me permito subir las líneas aproximadas de las dos que están junto a la cueva-vivac.


Actividad realizada:
332. Pepe Guindo, 6a, M0.
333. El güisqui y las mujeres… V, M0.
334. Desconocida (No recomendable, falta chapa y reunión), V+, M1.
335. Desconocida (Izq. cueva), V+?, M0.
336. Desconocida (Dcha. cueva), 6a?, M0.
337. CUMA, V+, M0.
338. Lamentable zoco moruno, 6a, M0.
339. Pati la casca, V+, M0.
340. Desconocida (Izq. de Pati la casca), V+, M0.
341. Juego curvo, 6a, M0.
(Ojo a la reunión de Juego curvo, común con Juego recto 6b, son dos parabolt sin argollas, tendrás que desmontar y salir por arriba con cuidado).